Concurso de torrijas en Badajoz
I Concurso de Torrijas de la ciudad de Badajoz
La Semana Santa en la capital pacense no solo se vive en las calles al paso de las procesiones, sino también en los paladares. Con el objetivo de ensalzar uno de los dulces más icónicos y tradicionales de estas fechas, se ha puesto en marcha el I Concurso de Torrijas «Ciudad de Badajoz». Este certamen, que nace con una vocación de permanencia y promoción de la gastronomía local, reúne a un total de 12 establecimientos que competirán por alzarse con el reconocimiento a la mejor elaboración de la ciudad.
El evento, organizado por la Asociación de Turismo Gastronómico de Badajoz (Atugaba) en colaboración con la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Badajoz, se celebra en un marco incomparable: el edificio de La Galera. Desde las 10.00 hasta las 12.00 horas, los fogones y la creatividad de los reposteros locales son los protagonistas en una cita que busca dar visibilidad a un producto que es seña de identidad de la región durante la Cuaresma.
Innovación y tradición sobre el plato
La lista de participantes refleja un equilibrio perfecto entre la receta clásica de toda la vida y las nuevas tendencias de la cocina de autor. Cada establecimiento ha diseñado una propuesta única, buscando sorprender al jurado con texturas, aromas y combinaciones de ingredientes que elevan la torrija a la categoría de alta cocina.
Entre las propuestas que se presentan a concurso destacan:
- Casino de Badajoz: Participa con su creación denominada «Con la miel en los labios».
- Cervecería Sahannas: Apuesta por la esencia de la casa con sus «Torrijas al estilo Sahannas».
- Restaurante Vértice 2.0: Presenta una arriesgada y prometedora «Torrija de leche con emulsión de queso de la Serena».
- El Silencio: Lleva a concurso la propuesta «La Torrija de Juli».
- Restaurante La Bistrológica: Se decanta por la combinación de temperaturas con su «Torrija caramelizada con helado de café».
- Restaurante Lugaris: Concursará con una base premium: «Torrija tradicional en pan brioche».
- La Guinda del Pastel: Presenta la sugerente «Tentación dorada».
- Cafetería Altai: Participa con un nombre evocador, «Recuerdos de antaño».
- Arrocería-Restaurante El Blau: Propone una mezcla de sabores intensos con su «Torrija Blau con helado de cremosito del Zújar y tierra explosiva».
- Restaurante El Laurel: Se presenta bajo el nombre de «Santa bendita».
- Donoso Carnicerías: Aporta su visión con la torrija «Extrema y dulce».
- Pan Frito Restobar: Cierra la lista con la propuesta titulada «Un susurro de Extremadura».
Premios y reconocimiento a la maestría repostera
El certamen no solo busca el reconocimiento honorífico, sino que cuenta con una dotación económica importante para incentivar la participación y la calidad de las propuestas. Los premios establecidos para esta primera edición son:
- Primer Clasificado: 500 euros y una placa conmemorativa.
- Segundo Clasificado: 300 euros y una placa conmemorativa.
- Tercer Clasificado: 150 euros y una placa conmemorativa.
Las placas acreditativas se colocarán en la fachada de los locales ganadores, sirviendo como un sello de calidad que invite a ciudadanos y turistas a degustar las mejores torrijas de la ciudad. Según los organizadores, el objetivo final es que todos los establecimientos sean visitados, fomentando el consumo local y reforzando la imagen de Badajoz como un destino gastronómico de primer orden durante la Semana Santa.
Un impulso al sector hostelero
Esta iniciativa se ha puesto en marcha apenas diez días antes del Viernes de Dolores, momento en que la afluencia de público comienza a intensificarse. La estrategia de la Concejalía de Turismo y de Atugaba pasa por promocionar este postre típico y dar visibilidad a los productos que ya se encuentran a la venta en los escaparates de la ciudad.
El concurso se convierte así en un escaparate para los negocios locales, permitiéndoles mostrar su capacidad técnica y su respeto por la tradición culinaria extremeña. La diversidad de los participantes, que incluye desde restaurantes de cocina de vanguardia hasta cafeterías y carnicerías con sección de elaboración, demuestra que la torrija es un elemento transversal en la cultura de Extremadura. Con la celebración de este primer certamen, Badajoz da un paso firme en la protección y difusión de su patrimonio inmaterial, asegurando que recetas como estas sigan evolucionando sin perder su esencia original.