Baja TT Dehesa Extremadura: diez años de automovilismo en Badajoz
La Baja TT Dehesa Extremadura celebra este año su décima edición, consolidándose como una de las competiciones de referencia del motor en la Península Ibérica. Esta prueba internacional de rally todoterreno regresa a la provincia con la previsión de reunir a unos 30.000 espectadores a lo largo de todo el fin de semana, atrayendo a aficionados, equipos y pilotos de primer nivel hacia el territorio extremeño.
La presentación oficial del evento tuvo lugar en el Hotel Turia, un acto en el que tanto los organizadores como las distintas instituciones destacaron el espectacular crecimiento experimentado por una cita que ha logrado situar a Extremadura dentro de los principales calendarios nacionales e internacionales de la especialidad.
Un recorrido transfronterizo de máxima exigencia
El recorrido de esta décima edición contará con cerca de 460 kilómetros cronometrados, los cuales se encontrarán distribuidos entre una compleja red de caminos y pistas de España y Portugal. Los participantes se enfrentarán a un diseño técnico y exigente que pondrá a prueba tanto la resistencia de los vehículos como la pericia de los pilotos.
La estructura de la competición se divide en los siguientes puntos clave:
- Etapa prólogo: Se disputará una etapa clasificatoria entre las localidades de Badajoz y Campo Maior, que servirá para establecer el orden de salida y medir las primeras fuerzas de los equipos.
- Zona de asistencia: El antiguo recinto ferial de Badajoz volverá a convertirse en el centro de operaciones de la prueba, acogiendo tanto el parque cerrado como la zona de asistencia técnica para todos los vehículos inscritos.
- Puntuabilidad: La carrera será puntuable para el Campeonato del Mundo FIM Bajas, la Copa de Europa FIM Bajas, el Campeonato de España de Rallyes Tototerreno y el Campeonato de España de Raids TT.
Evolución histórica y repercusión económica
Durante el acto de presentación, Pedro Pecero, presidente del Motor Club Villafranca, recordó la evolución de una prueba que nació originalmente con la clara intención de convertirse en un referente del motor. Según explicó, el objetivo inicial siempre fue aprovechar el enorme potencial del territorio extremeño para desarrollar un evento deportivo internacional capaz de atraer a pilotos de primera línea mundial.
Por su parte, desde la Real Federación Española de Automovilismo, Juan Estévez destacó la importancia de alcanzar una décima edición y subrayó la personalidad propia que ha adquirido la competición gracias al entorno natural único que ofrece la dehesa extremeña. Asimismo, se reconoció el papel fundamental que desempeñan los voluntarios, los cuerpos de seguridad y el personal de organización para garantizar el éxito y la seguridad del evento.
Las instituciones públicas coincidieron de forma unánime en resaltar el gran impacto económico y turístico de la cita. Tanto la Diputación de Badajoz como el Ayuntamiento de Badajoz y la Junta de Extremadura pusieron en valor la capacidad de la Baja TT para atraer visitantes, dinamizar la actividad comercial en numerosos municipios y proyectar la imagen de la región mucho más allá de sus fronteras. Una década después de su llegada a Badajoz, la prueba afronta una nueva edición convertida en uno de los grandes acontecimientos deportivos del calendario extremeño, contando con la presencia de figuras destacadas del motor como el alcalde Ignacio Gragera, el piloto Joao Ferreira y Laureano León.