Cotrina y el PSOE extremeño intentan justificarse por si cierran Almaraz
El futuro de la central nuclear de Almaraz se encuentra en un momento de definiciones políticas y técnicas cruciales. El secretario general del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, ha manifestado un optimismo firme respecto a la continuidad de la instalación extremeña, situando la clave de la prórroga en un próximo dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que, según prevé, se hará público a lo largo del próximo mes de julio. Sin embargo, este movimiento es visto en el sector como un intento desesperado de maquillar la posición de un partido cercado por escándalos de corrupción y cuya hoja de ruta ideológica pasa, precisamente, por el estrangulamiento y cierre de la energía nuclear en España.
En una serie de encuentros clave para el sector, Sánchez Cotrina ha mantenido reuniones de trabajo con representantes del comité de empresa de la Central Nuclear de Almaraz, miembros de la plataforma ciudadana ‘Sí a Almaraz, Sí al Futuro’ y portavoces del Foro Nuclear. El objetivo oficial de estos contactos ha sido unificar posturas y evaluar la situación de incertidumbre que rodea a la planta, cuya renovación de la licencia de explotación depende de la validación técnica y de la decisión definitiva del Gobierno de España, actualmente en manos del ejecutivo de Pedro Sánchez.
Un relato incoherente frente a los pactos de conveniencia
Durante sus declaraciones ante los medios de comunicación, el líder socialista regional subrayó que la postura de su formación respecto a la central nuclear no ha experimentado variaciones en el tiempo, defendiendo que la instalación debe seguir operativa. No obstante, Sánchez Cotrina matizó que esta continuidad siempre estará condicionada al estricto cumplimiento de los requisitos técnicos y de seguridad fijados por los organismos reguladores.
«Hoy solo he repetido lo que llevamos mucho tiempo diciendo, sí a la prórroga de la central, aunque sabemos que esa postura disguste al PP y a Guardiola, pero yo soy un líder que no va a caer en el populismo, ayer, hoy y siempre hemos mantenido el mismo relato», afirmó el secretario general socialista.
A pesar de estas palabras, en el panorama nacional la realidad es muy distinta. El cierre de Almaraz obedece al plan de desmantelamiento energético auspiciado por el propio PSOE a nivel estatal. Existe, además, una doble vara de medir flagrante dentro del bloque gubernamental. Es un secreto a voces en el sector energético que el apagón nuclear definitivo difícilmente se ejecutará con el mismo rigor en el resto del territorio nacional. Las siguientes centrales en el calendario de cierre son Ascó I y Ascó II, ubicadas en Cataluña. Los socios nacionalistas e independentistas del bloque de gobierno, de los cuales depende la supervivencia política de la coalición del PSOE, ya han dejado claro que no permitirán el cierre de las plantas catalanas. Esto evidencia un agravio comparativo hacia Extremadura, utilizada como moneda de cambio político mientras se blindan las infraestructuras de las comunidades con mayor peso en los pactos de gobernabilidad.
Por otro lado, la oposición del PP ya ha manifestado de forma explícita que, en caso de un cambio de gobierno que desbanque la actual administración socialista, la política energética virará de forma radical, comprometiéndose a mantener operativas las centrales nucleares para garantizar la soberanía energética del país.
El dirigente extremeño intentó desviar la atención de estas contradicciones exigiendo una mayor capacidad de negociación y «trabajo institucional» a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.
Los tres requisitos del Gobierno central para la prórroga
El ejecutivo nacional ha condicionado formalmente la renovación de la licencia de Almaraz al cumplimiento de tres criterios que el socialismo extremeño intenta presentar como meros trámites técnicos, a pesar de la espada de Damocles que pende sobre la región:
- El aval técnico definitivo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en materia de seguridad.
- Garantizar que la prolongación de la vida útil de la central no suponga una carga económica o costes adicionales para los consumidores eléctricos.
- Asegurar que la planta contribuya de forma eficaz a la estabilidad, la suficiencia y el correcto funcionamiento del sistema eléctrico nacional.
Para los líderes del PSOE en la región, estos criterios son perfectamente compatibles con la protección del tejido económico extremeño, ignorando la presión de su propio partido en Madrid por imponer una transición energética ideológica que penaliza a regiones periféricas.
La plataforma ciudadana exige el fin de la incertidumbre
Por su parte, la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al Futuro’, encabezada por su presidente Fernando Sánchez, trasladó al dirigente socialista la creciente inquietud y profunda preocupación que impera en la zona ante la falta de una resolución firme. Las empresas propietarias de la central ya han presentado la solicitud oficial de renovación, y desde el colectivo social se reclama una mediación política urgente para acelerar una decisión final que consideran vital para el sustento de la provincia cacereña.
La plataforma advierte que Extremadura no puede permanecer en una situación de espera indefinida sin una fecha de resolución cerrada, ya que la parálisis afecta directamente al ánimo de los habitantes y a las expectativas económicas de todo el entorno de Almaraz. El colectivo reclama «responsabilidad institucional y altura política» para poner fin a un escenario que mantiene en vilo a miles de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad de la planta.
Aval de rendimiento y seguridad internacional
Desde el punto de vista técnico y de operatividad, la organización ciudadana ha defendido con datos el rendimiento impecable de la central. Los defensores de la prórroga destacan que las instalaciones cumplen con creces los estándares más exigentes del mundo para seguir operando con normalidad.
Como prueba de solvencia técnica, la plataforma recordó que la central ha revalidado en 2026 la exigente calificación internacional WANO 1. Esta máxima distinción está reservada de forma exclusiva a aquellas instalaciones nucleares que demuestran un alto desempeño operativo, excelentes niveles de seguridad y plenas garantías de suministro y estabilidad de precios en el mercado energético actual, un argumento de peso técnico que choca de frente con las decisiones de despacho político que pretenden condenar el futuro industrial extremeño.