Badajoz Jaleo Week 2026: programa, fechas y jurado del 13 al 15 de noviembre

BADAJOZ VOLVERÁ A SONAR A FLAMENCO, Y ESTA VEZ NO SERÁ SOLO EN EL TEATRO. Del 13 al 15 de noviembre de 2026 se celebra la primera Badajoz Jaleo Week, una semana de talleres, masterclass, conferencias, conciertos y rutas por la ciudad en torno al jaleo extremeño, el baile y el cante propios de la región. Arranca con la Gran Final del III Concurso Internacional de Baile Flamenco por Jaleos Extremeños, el viernes 13 a las 20:30 horas en el teatro López de Ayala.

Badajoz Jaleo Week: qué es y quién la organiza

La iniciativa está impulsada por el Centro Internacional de Flamenco Jesús Ortega y la Asociación Cultural de Baile Flamenco de Extremadura. Durante tres días, toda la ciudad será escenario del arte más autóctono de la región, con talleres abiertos, clases magistrales, conferencias, propuestas musicales y rutas turísticas, para artistas, profesionales y público general. El objetivo, según el director del concurso, Jesús Ortega, es «inundar nuestra ciudad de flamenco, de actividades culturales, de compás y de baile».

El certamen cuenta con el patrocinio de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Badajoz y la Diputación Provincial de Badajoz, y con la colaboración del Consorcio López de Ayala, la Fundación Caja Badajoz y la Fundación Primera Fila. El diputado Manuel Candalija subrayó el compromiso de la Diputación con el programa: «Apoyar un proyecto de flamenco evidentemente es un placer y también una obligación». La programación paralela la coordina Laura Zahinos.

Programa: fechas y horarios, día a día

  • Viernes 13 de noviembre: taller abierto de jaleos extremeños en la plaza de San Francisco, destinado a todos los públicos e impartido por el bailaor Diego Andújar. Por la noche, a las 20:30 horas, Gran Final del III Concurso Internacional de Baile Flamenco por Jaleos Extremeños en el teatro López de Ayala (las puertas se abren media hora antes y, una vez comenzado el espectáculo, no se permite la entrada).
  • Sábado 14 de noviembre: masterclass profesional divulgativa con docentes como Rubén Olmo, Patricia Guerrero, Pedro Córdoba y Jesús Ortega.
  • Conferencia y recital «Los jaleos extremeños: Memoria, compás y territorio», en la Fundación Caja Badajoz, a cargo de Manuel Pajares, María Isabel Rodríguez Palop y el guitarrista José Ángel. Forma parte de la programación de la semana.
  • Domingo 15 de noviembre: cierra la semana la ruta turística «Memoria Viva del Flamenco», que combina patrimonio y actividades artísticas con Leyla Buitrago y Cía. y Carmen La Parreña, en el Centro de Flamenco.

El concurso: 52 aspirantes, seis finalistas y 15.000 euros en premios

El certamen recibió 52 candidaturas de bailaores de países como Francia, Italia, Estados Unidos, Chile y Brasil, además de distintos puntos de España. De entre ellas, el jurado ha seleccionado a seis finalistas que competirán por el galardón, en busca del «bailaor que mejor transmita los jaleos extremeños del mundo», como aseguró Jesús Ortega.

Gracias a un convenio con la Fundación Primera Fila, el concurso reparte 15.000 euros en premios: 9.000 para el ganador, 4.000 para el segundo y 2.000 para el tercero. Además, ofrece becas de formación en el Ballet Nacional de España, estancias en el Ballet Flamenco de Andalucía y contratos en tablaos madrileños. El jurado de la final lo integran Cristina Hoyos, Rubén Olmo, Patricia Guerrero y Pedro Córdoba, con Juan Carlos Guajardo como secretario.

Ediciones anteriores del concurso

El concurso nació en 2024. En su primera edición, con final en el López de Ayala a mediados de noviembre, participaron más de 30 bailaores de España, Argentina, México, Italia, Francia y Japón. Ganó el madrileño Rober «El Moreno» (9.000 euros y una estatuilla), el gaditano Juan José Villar fue segundo (4.000 euros) y la pacense Zaira Prudencio fue tercera (2.000 euros). Para aquella primera cita se creó por primera vez una pauta musical y de escobillas del jaleo extremeño, obra del músico Juan Manuel Moreno. En la segunda edición, con final el 2 de octubre de 2025 en el López de Ayala y más de 30 candidaturas de varios países, el primer premio fue para Hugo Sánchez (9.000 euros y trofeo), seguido de Carmen Yanes (4.000 euros) y Silvia Fernández (2.000 euros). El resto de premios: el premio TikTok de 500 euros a la mejor «Patá por Jaleos» fue para Sara Ortega; las becas de dos semanas en el Ballet Nacional de España, para Anaïs Ribas y Silvia Fernández; la estancia en el Ballet Flamenco de Andalucía, para Silvia Fernández; la beca para el Ciclo de Flamenco de Hércules, para Fernando León; y el contrato de tres días en el Tablao Flamenco Centro Cultural Madrid y el Premio Pasión por el Flamenco, de la Diputación de Badajoz, para María Canea. Hugo Sánchez tiene anunciada una actuación el 5 de noviembre de 2026 en ElHospital Centro Vivo de Badajoz, una semana antes de la gran final de la tercera edición. Los nombres de los seis finalistas de 2026 no se habían hecho públicos a 29 de octubre; el Ayuntamiento confirma su selección, pero no ha facilitado sus identidades.

Quiénes son los participantes: currículum

  • Jesús Ortega (director del concurso). Bailaor y coreógrafo de Badajoz. Se formó con El Maleno de Badajoz, José Galván, Manolo Marín, Eva La Yerbabuena y Rafael Campallo. Pasó por el Ballet Cristina Hoyos (2002) y el Ballet Flamenco de Andalucía (2003), y fue solista del Ballet Cristina Hoyos desde 2012. Recibió el premio CAB en 2010 por su trayectoria como bailarín y coreógrafo y en 2013 abrió en Badajoz su Centro de Flamenco y Danza. Estrenó su solo «Camino» en el festival Badasón en 2018.
  • Diego Andújar. Bailaor extremeño nacido en Badajoz, formado primero en la escuela de su madre, Pilar Andújar, y después en Madrid y Sevilla con maestros como José Galván, Antonio Canales y Rubén Olmo. Titulado por el Conservatorio Profesional de Danza Fortea de Madrid, fue bailaor principal del musical «Malinche», de Nacho Cano (gira por México y dos temporadas en Madrid), y participó en «Carmen», del Ballet Flamenco de Madrid, con gira por China. Es autor de «Andujerías» y de «Volar», con la bailaora Zaira Prudencio.
  • Cristina Hoyos. Bailaora, coreógrafa y actriz (Sevilla, 1946). Fue primera bailarina del Ballet Nacional de España bajo la dirección de Antonio Gades y protagonizó con él «Bodas de sangre», de Carlos Saura. Premio Nacional de Danza, Medalla de Oro de las Bellas Artes (1992), Premio Andalucía de Cultura de Danza (1997), dos Premios Max a la mejor intérprete femenina de danza (2000 y 2004) y, en 2025, Premio Corral de Comedias del Festival de Almagro, el primero que recibe una figura de la danza.
  • Rubén Olmo. Premio Nacional de Danza en 2015, dirigió el Ballet Flamenco de Andalucía entre 2011 y 2013 y dirige el Ballet Nacional de España desde 2019, compañía con la que ha presentado «La Bella Otero», entre otros montajes. Fue también maestro de Diego Andújar.
  • Patricia Guerrero. Bailaora nacida en el Albaicín de Granada en 1990. Fue primera bailarina del Ballet Flamenco de Andalucía desde 2011, recibió el Giraldillo a Artista Revelación de la Bienal de Sevilla por «Las idas y las vueltas» y obtuvo el Premio Nacional de Danza (interpretación) en 2021. En 2024 asumió la dirección artística del Ballet Flamenco de Andalucía, según la Junta de Andalucía.
  • Pedro Córdoba. Bailaor nacido en Sabadell (Barcelona), titulado en Danza Española por el Institut del Teatre de Barcelona y formado en los tablaos barceloneses. Se trasladó a Sevilla para trabajar con la Compañía Andaluza de Danza y ha colaborado con maestros como Enrique Morente, Javier Latorre, Eva La Yerbabuena y Vicente Amigo. Es uno de los docentes más reconocidos de la escuela Amor de Dios de Madrid y director artístico del Flamenco Cultural Center Madrid.
  • Manuel Pajares. Cantaor curtido en las peñas flamencas, con premios tanto en cantes generales como en cantes extremeños (Suma Flamenca y El Gallo, entre otros). Grabó con el guitarrista Joaquín Muñino el disco «Extremajondura», que incluye la primera versión flamenca del himno de Extremadura por bulerías.
  • Juan Carlos Guajardo. Secretario del jurado, formó parte también del tribunal de la primera edición, junto a Cristina Hoyos, Rubén Olmo, Patricia Guerrero y La Lupi.

Qué es el jaleo extremeño: historia, música y leyenda

El jaleo extremeño es el cante y baile autóctono de Extremadura, y su origen está en la boda gitana: según el flamencólogo Francisco Zambrano, nace del rito festivo que acompañaba el casamiento cuando se consideraba consumado. Jesús Ortega lo sitúa en las bodas gitanas de la plaza Alta de Badajoz, y su discurso en la presentación fue claro: «Esto es hablar de identidad, es hablar de historia y es hablar de futuro».

Un cante con raíces en Extremadura

  • Dónde nació el cante: igual que Sevilla tiene Triana, en Extremadura el embrión de los cantes estuvo en la plaza Alta de Badajoz y en la Feria Chica de Mérida. Los estudiosos añaden el barrio gitano de La Picuriña.
  • Los gitanos y el resto de culturas: a partir de la primera mitad del siglo XIX las familias gitanas se asientan en Andalucía y Extremadura, donde hoy vive un porcentaje notable de la población gitana española. La región había recibido antes la huella de los moriscos expulsados del Reino de Granada en 1502 (se contaron unos 64.000 entre Extremadura y las dos Castillas, con manuscritos hallados en Hornachos) y de los esclavos subsaharianos que pasaban desde Portugal hacia Sevilla, documentados en Zafra en los siglos XVI y XVII.
  • El Salón Silverio de Badajoz (1889): el gran cantaor Silverio Franconetti abrió el 21 de febrero de 1889 el «Salón Silverio» en lo que hoy es la plaza de España de Badajoz, antiguo Campo de San Juan. Por allí desfilaron importantes artistas flamencos, y su apertura, actuaciones y cierre están documentados en la prensa local entre febrero y abril de aquel año.

Cómo suena un jaleo extremeño

El jaleo no es un invento extremeño, sino una herencia reelaborada. En el siglo XIX era un baile popular ligado a Jerez que llegó a los cafés cantantes y al ballet romántico; se vincula también a una variante flamenca de la jota (la «jotilla»). Federico García Lorca lo registró en 1931 al acompañar al piano a La Argentinita en «Anda jaleo». Su recuperación contemporánea se atribuye a Carmen Amaya. De todos los jaleos solo sobrevivió el extremeño, por tres razones: la costumbre gitana de cantar en bodas, fiestas familiares y ferias; que los cantes de los gitanos extremeños no sufrieron influencias que los hicieran evolucionar; y que cada familia, localidad o intérprete aporta variantes sin salirse del esquema original.

  • Ritmo: más vivo que la soleá, pero más pausado y asincopado que la bulería. Se canta sobre el compás de doce pulsos de la bulería, con acento en los pulsos 3, 6, 8 y 10 según algunos estudiosos, y la guitarra alterna compases de seis y doce tiempos. Hay discrepancia: otros lo describen en tres tiempos, como el fandango.
  • Letra y forma: coplas de tres o cuatro versos octosílabos, de tono festero y jocoso. Es habitual el remate «¡ay, caramba!» al cierre del tercio central. Palmas, pitos y el «olé» espontáneo son imprescindibles.
  • Los seis tipos de jaleo: la investigadora Eulalia Pablo Lozano, en «Jaleos y tangos. Vengo de mi Extremadura», clasifica los jaleos en seis tipos. El tipo I, de cuatro tercios, está asociado a Porrina de Badajoz y lo grabaron también Remedios Amaya y Ramón El Portugués; el tipo III es más vivo, con tercios muy rítmicos; el tipo V, más reposado; y el VI, de línea melódica decreciente.
  • El tango extremeño: su hermano de repertorio es más lento, con tercios alargados y un cambio de ritmo final similar al del jaleo. Existe una variante mixta, el tango-jaleo.
  • La guitarra: no existe un «toque extremeño» propiamente dicho, sino un toque basado en la figura de Miguel Vargas, con la síncopa del jaleo marcada en la tapa de la guitarra.
  • Otros cantes extremeños: fandangos de Porrina, de Manolo Fregenal y de Pérez de Guzmán, y la taranta de Pepe El Molinero. Entre los guitarristas de acompañamiento figuran Pepe, Ernesto, Manolo y Justo de Badajoz, Benito de Mérida y Pepe Azuaga.

Porrina de Badajoz: el gladiador de la voz viva

José Salazar Molina, Porrina de Badajoz, nació en Fuente de Cantos (el mismo pueblo que Zurbarán) y murió en 1977. Grabó sus primeras canciones en 1953, en los discos de pizarra, y su obra suma 321 grabaciones originales, el equivalente hoy a 32 discos compactos, según el investigador que ha reunido su discografía completa. Durante 25 años se mantuvo como primera figura del flamenco. Era analfabeto, pero con una inteligencia natural que le llevó a construir su propia imagen: gafas oscuras, un clavel rojo en la solapa y trajes de colores chillones.

Se fue a Madrid con 28 años y su éxito dio a conocer los jaleos y tangos extremeños en toda España. Fue, según Zambrano, el primero que grabó los cantes autóctonos y el primer gitano que se hizo profesional. Tras él llegó una hornada de cantaores de la región, como El Camborio, Ramón «El Portugués», La Marelu y Juan Cantero. Se le atribuye también haber ralentizado estos cantes, que antes se interpretaban más rápidos y con bastón.

Y de él viene el título más célebre del flamenco extremeño. Según cuenta Zambrano, Porrina presumía de ser el único marqués al que el título no le venía de herencia. Una marquesa francesa organizó una fiesta en una piscina de la Costa del Sol y le pidió que cantara: él le pidió el anillo que llevaba, se puso un bañador, se metió en la piscina y empezó a cantar. Al salir se lo devolvió, y ella, fascinada, le dijo que merecía ser marqués. Poco después, la aristocracia madrileña le retó: «Si cantas bien, te hacemos marqués de verdad». Cogieron una espada, lo nombraron caballero y después Marqués de Porrina, con un escudo con la leyenda «El gladiador de la voz viva», la columna y el león de Badajoz, las gafas y el clavel.

La Diputación de Badajoz reeditó en 2019 su biografía, «Vida y obra de Porrina de Badajoz», de más de 400 páginas. Su familia sigue en el flamenco: Alejandro Vega, sobrino, es hoy referente de estos cantes, junto a La Kaíta. En enero de 2014 el festival de flamenco de Nîmes (Francia) le rindió homenaje, con un recital dirigido por Miguel Vargas con Pilar Villarejo «La Ratita», Antonio Suárez «Guadiana», José Salazar «Xhulo», Josefa Salazar «La Negra» (hija de Porrina) y el bailaor Antonio Silva «El Peregrino».

Del olvido al reconocimiento

  • Años 80: Francisco Zambrano, presidente de la Federación de Peñas de Extremadura, impulsa la recuperación de estos cantes y de sus artistas. La Federación de Entidades Flamencas organiza el Concurso Nacional de Cante Extremeño en 1986 y 1987.
  • 1987: en Benalmádena, tras la ponencia de Zambrano, los jaleos y tangos extremeños son reconocidos como cantes autóctonos, algo que muchos aficionados y estudiosos se negaban a aceptar.
  • 1990: el XVIII Congreso Nacional de Actividades Flamencas, en Badajoz, graba en directo el disco «Cultura Flamenca Extremeña», con jaleos de El Niño de la Ribera (guitarra de José Antonio Conde) y de Juan Cantero (con Miguel Vargas).
  • Otras grabaciones históricas: «Yo vivo en La Picuriña», jaleo de Felipe Lara con guitarra de Félix de Utrera, de 1971.
  • Bibliografía básica: «Badajoz, ciudad flamenca» (Lolo Iglesias, editado por la Diputación) y «Jaleos y tangos. Vengo de mi Extremadura» (Eulalia Pablo Lozano).

Por qué existe un concurso de baile

El cante y el toque tienen identidad propia, pero el baile del jaleo carece de una estructura fija, según ha explicado el propio Jesús Ortega. Esa es la razón de ser del concurso: crear un lenguaje bailado del jaleo extremeño que pueda interpretar cualquier bailaor del mundo. Para la primera edición se creó por primera vez una pauta musical y de escobillas, obra de Juan Manuel Moreno. La Badajoz Jaleo Week nace para conservar esa herencia y sacar el flamenco de los escenarios tradicionales hacia las calles, las plazas y los espacios culturales de la ciudad.

Redacción. A 30 de octubre de 2026.

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